Click Here For English

 

El Síndrome del Saltamontes–The Grasshopper Syndrome

Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés, y dijo:
Subamos a conquistar esa tierra. Estoy seguro de que podremos hacerlo.
31  Pero los que habían ido con él respondieron:
No podremos combatir contra esa gente. ¡Son más fuertes que nosotros!
32  Y comenzaron a esparcir entre los israelitas falsos rumores acerca de la tierra que habían explorado. Decían:
La tierra que hemos explorado se traga a sus habitantes, y los hombres que allí vimos son enormes. 33  ¡Hasta vimos *anaquitas! Comparados con ellos, parecíamos langostas (o saltamontes), y así nos veían ellos a nosotros.

Números 13:30-33

*(hijos de Anak, parte de la raza de los gigantes)

Como padezco una enfermedad crónica que me mantiene entre andadores y sillas de ruedas, de vez en cuando me enfrento con algo a lo que he dado en llamar "el síndrome del saltamontes". Muchas personas han padecido este mal a lo largo de su vida.

De acuerdo con las Escrituras, del pueblo de Israel salieron espías a explorar la tierra prometida. Se aventuraron para echar un vistazo alrededor y aunque la tierra era rica y abundante como nunca antes habían visto, fueron incapaces de verla detenidamente. ¿Por qué? Porque inmediatamente su enfoque se centró en el enemigo. Cuanto más contemplaban al oponente, éste más fuerte se volvía. Pronto, se esfumó su fe en Jehová quien los había liberado de la esclavitud de Egipto, y con ella su capacidad para creer que podían conquistar y poseer la tierra.

Sufrían del "síndrome del saltamontes". Ya no se vieron como guerreros valientes o como el pueblo escogido de Dios, sino como saltamontes. Ellos mismos así se llamaron. Los saltamontes son unos pequeños insectos casi inofensivos que al saltar rápidamente, se escapan de que los aplastemos. Su confianza en Dios y en ellos mismos como hijos de Dios, se evaporó prontamente. Lo extraño fue que se convencieron que sus oponentes los veían tal como ellos se veían y pueden haber tenido razón.

Como un ejemplo, veamos mi situación actual. Mi pie izquierdo y mi mano derecha están lesionados. Lesiones bilaterales como éstas son devastadoras porque se pierde el balance y es muy difícil permanecer parado sobre un solo pie. Puedo escoger llamarme "discapacitada" o decir que padezco una molestia temporal. Puedo decir que soy incapaz de hacer algo porque enfrento grandes obstáculos o puedo decir, "todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Para estos saltamontes todo parece mayor que ellos mismos. El hijo de Dios ve a Dios en medio de todo, lo que hace que todo en medio de ellos sea increíblemente menor.

Cuando actuamos como saltamontes, los demás nos ven como saltamontes. Cuando actuamos como creyentes llenos de fe listos para conquistar en el nombre de Jesús, así nos ven los demás. No importa todo lo grande que sea ese obstáculo en tu vida, el Espíritu Santo que mora en ti, es mucho más poderoso. Tu Padre en el cielo, es mucho mayor que cualquier demonio que enfrentes en tu vida. El Rey de reyes y Señor de señores a cuya imagen fuiste creado, es el Único Poderoso que vive en ti.

Si vas a enfrentarte con enemigos al caminar hacia tu "Tierra Prometida", recuerda las promesas de Dios en cuanto a los gigantes. No eres un saltamontes así que no te comportes como tal. Refleja Su imagen cuando te lleve a través de ese lugar tan gratificante. Estás destinado para grandes cosas en Dios. No te conformes con menos.

Oración:

Padre, te pedimos que nos otorgues una imagen adecuada de nosotros mismos. Que nos veamos como Tú nos ves. Sabemos que nos has prometido muchas cosas por las cuales estamos tan agradecidos. Que nunca seamos presa del "síndrome del saltamontes" para que podamos perseguir, conquistar y poseer de acuerdo a tus estatutos. Toca cada corazón afanado. Cuando tu Palabra renueve nuestras mentes, permite que la fe sustituya al miedo que hemos experimentado.

En el nombre de Jesús,

¡Amén y amén!

Utiliza la lista desplegable para leer anteriores mensajes

¿Te gustaría ser notificado cuando se coloquen nuevos devocionales? 
Únete a nuestra lista.

Únete a nuestra lista

Ingresa tu nombre y dirección de correo electrónico:
Nombre:
Email:  
SuscribirseCancelar

El privilegio de traducir estas páginas estuvo a cargo de María Maldonado:

mariamaldonado@tutopia.com

©2001-2005 Melinda L. Lancaster. Todos los derechos reservados.

Por favor no quites estas gráficas de este sitio

Autoría de esta página cortesía de Masterful Designs by Melinda

© 2005 Ministerios No Desmayes.  Todos los derechos reservados.

No reproducir.  No alterar de ninguna manera.