Click Here For English

 

Nuestra Apariencia No Significa Nada para Dios

Pero el Señor le dijo a Samuel:
No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.

1 Samuel 16:7

Vivimos en una sociedad entregada a sí misma. Todos se encuentran atrapados en sus propias cosas al realizar las tareas que se encuentran en la parte superior de su lista de prioridades. Muchas de estas actividades se llevan a cabo porque son esenciales para la existencia de la humanidad. Muchas cosas se hacen simplemente por "apariencia".

No nos gusta admitirlo pero es verdad. Tanto mujeres como hombres, gastan ridículas cantidades de dinero cada año en "ayudas para realzar la belleza" y mantener así su apariencia. Muchas de estas "ayudas" realmente no ayudan en nada, talvez sólo para alimentar nuestro ego y hacernos sentir mejor.

¿Por qué llegamos a tales extremos? ¿Por qué gastar en zapatos y trajes caros con corbatas y pañuelos iguales? ¿Por qué gastar en trajes, zapatos y bolsas de marca? ¿Por qué tenemos que estar yendo constantemente a la sala de belleza o las clínicas de bronceado, cuando la vida en sí ya es una carrera interminable?

Simplemente "una ley de la sociedad" nos motiva. La apariencia. La apariencia ha venido a significar todo en nuestra sociedad. Las personas harán cualquier cosa por su apariencia, hasta pecar.

He estado en el ministerio casi 10 años y pronto aprendí que una manera segura y directa de obtener un ascenso en la iglesia era dar la apariencia que lo tenía todo. Eso significaba no sólo vestirse a la última moda y llevar el cabello estilizado, sino muchas veces también reprimir emociones y olvidarse de los sueños y hasta de una palabra de Dios para su pueblo.

Sin embargo, algo pasó en los últimos cinco años al cruzar este camino de dolor. Me he dado cuenta que sucedió lo que más temía. Sí, para el hombre la apariencia lo es todo, pero al mismo tiempo me he gozado en descubrir que la apariencia no significa absolutamente NADA para Dios. Uno puede impresionar a las personas todo lo que se quiera pero la única manera de impresionar a Dios es a través de nuestra humilde obediencia a su Palabra y a su propósito.

En 1 Samuel 16:7, Samuel llega a ungir al nuevo rey. Cuando se presenta Eliab, uno de los hermanos de David, aparentemente parecía un rey. Samuel pensó que seguramente Eliab era el escogido. Sin embargo, Dios le dice que no vea a su apariencia pues Él lo ha desechado. Y entonces Dios expresa una declaración poderosa respecto a Él mismo. Le dice a Samuel que Él no ve como el hombre ve. Él no ve la apariencia exterior. Él mira el corazón.

Al hacerse mi enfermedad interminable, mucha de la apariencia de la cual me sentía tan orgullosa de mantener aun a través de los peores momentos de esta aflicción, me ha sido despojada. Han sido días muy dolorosos, pero también días de mucho crecimiento. Algunas cosas las aprendemos con nuestra mente, pero Dios anhela tocar nuestro corazón de una manera completa y duradera.

Si te estás consumiendo por dentro con tal de "mantener la apariencia" o dedicas horas enteras para mejorar o mantener tu apariencia física, déjame decirte algo. Estás perdiendo tu tiempo. Dios va directamente al corazón de cada uno de nosotros. Cuando Él examina mi corazón y tu corazón, me pregunto, ¿qué verá? La apariencia no es nada para Dios, sino la condición de nuestro corazón es lo que significa TODO para Él.

Oración:

Padre celestial venimos a ti en humilde adoración. Te adoramos por ser el creador de todas las cosas. Reconocemos que eres Tú el que escudriña nuestro corazón. Nos es difícil creer que pasas por alto todo nuestro exterior para llegar a los lugares más recónditos de nuestro corazón, pero sabemos que es verdad pues tu Palabra lo dice.

La sociedad nos ha envuelto en un capullo de actividades llevadas a cabo ritualmente sólo por "la apariencia". Perdónanos Padre por todas las veces que nos ha importado más la gente que Tú.

David era un hombre que buscaba "el corazón de Dios". Y nosotros también anhelamos seguir firmes en pos de ti. Continúa quitándonos el capullo para que podamos ser realmente libres y llegar a ser todo lo que Tú nos has creado ser. Que nuestra apariencia exterior sirva sólo para mostrar el resplandor que resulta de conocerte íntimamente.

En el nombre de Jesús,

¡Amén y Amén!

Utiliza la lista desplegable para leer anteriores mensajes

¿Te gustaría ser notificado cuando se coloquen nuevos devocionales? 
Únete a nuestra lista.

Únete a nuestra lista

Ingresa tu nombre y dirección de correo electrónico:
Nombre:
Email:  
SuscribirseCancelar

El privilegio de traducir estas páginas estuvo a cargo de María Maldonado:

mariamaldonado@tutopia.com

©2005 Melinda L. Lancaster. Todos los derechos reservados.

Por favor no quites estas gráficas de este sitio

Autoría de esta página cortesía de Masterful Designs by Melinda

© 2005  Ministerios No Desmayes.  Todos los derechos reservados.

No reproducir.  No alterar de ninguna manera.